¿Cómo regar un cactus y cada cuánto tiempo?

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Cómo, en qué cantidad y, sobre todo, ¡cada cuánto tiempo! Resumir en solo una línea todas las dudas que surgen sobre cómo regar un cactus es complicado. Por eso hemos hecho todo un post para explicarte cómo hidratar a esta planta que, aunque muy resistente, ¡también necesita cuidados!

¿Cada cuánto tiempo se riega un cactus?

Pues, como todo en la vida (y haciendo un pequeño homenaje a Pau Donés), depende. Sobre todo de tres factores:

El clima de la zona

Esta variable es la que más va a influir en la periodicidad con la que debas regar tu cactus. Si vives en una zona en la que llueve mucho o es muy fría, debes regarlo menos que si el clima es más bien seco y caluroso. Además, ten en cuenta también el lugar donde lo tengas, pues no es lo mismo que esté siempre en interior que esté en una maceta del jardín.

Para saber cada cuánto hay que regar un cactus (y cómo hacerlo) debes valorar el tipo de sustrato que tiene, el clima en el que está y el tamaño de la planta.

Tamaño de la planta

Cuanto mayor sea la planta, más capacidad tendrá para almacenar agua y nutrientes, lo que hará que su riego no tenga que ser tan habitual. De hecho, si lo piensas, los grandes cactus de un desierto aguantan muchísimo tiempo sin agua.

Tipo de maceta

El material y el tipo de drenaje que tenga la maceta influyen de forma decisiva en el riego. Si tiene buen drenaje y deja que pase un poco la luz del sol, tendrás que regar tu planta más a menudo que si es más opaca y no drena bien.

En cualquier caso, te aconsejamos que nunca dejes que se encharque la tierra ni riegues si esta última no está totalmente seca. Si ves que esa maceta no drena bien, lo mejor será trasplantar el cactus.

Teniendo en cuenta estos tres factores, tú eres el que tiene que valorar exactamente cómo se riegan los cactus. Pero para que te hagas una idea aproximada, uno grande se regaría una vez al mes en la época más fría del año, mientras que uno pequeño en verano llega a las dos o tres veces al mes (si está expuesto a la radiación solar directa muchas horas). 

Si tu planta comienza a arrugarse o desinflarse, quizá el riego del cactus está siendo deficiente. Pero, sin embargo, si lo que ocurre es que aparecen hongos, quizá estás regando de más o haciéndolo directamente sobre la planta, no sobre la tierra. Para evitarlo, utiliza una regadera de punta pequeña, así no dispersarás mucho el agua. 

Riega poco a poco para que no se formen charcos antes de que la maceta drene el agua y, en caso de que veas que el agua ya sale por la parte de abajo, deja de regar inmediatamente. Eso significa que la tierra ya tiene más agua de la que puede absorber y está retirando el sobrante. 

Y el último truco para regar un cactus es el mismo que te podríamos dar para el resto de plantas. Intenta regar siempre o a última hora de la tarde o a primera de la mañana. De esta forma, el agua no se evaporará tan rápido.

Ahora que lo sabes todo sobre cómo regar un cactus correctamente, solo te queda darle todos los mimos que se merece. Verás que crece sano y que no te dará problemas. ¿Crees que alguno de tus amigos necesita leer este artículo porque sus plantas… lo necesitan? Solo tienes que compartir este artículo. Seguro que sus plantas te lo agradecen.

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